Soy cartón y respiración.
Mi piel guarda el pliegue del corte,
una línea que no oculta, cuenta.
Me siento y juego,
muevo los pies para no olvidar que existo.
El aire me mira y parpadeo,
como si también pudiera sentir.
No necesito brazos, tengo la espera.
No necesito palabras, tengo textura.
Soy Coquette: hecha a mano,
pero viva también en la luz.