Unumi

Carla Campo

Carla Campo

Nació de un cubo de basura y del asombro,
pero el asombro se desbordó.
Ahora se multiplica,
una colonia de curiosidades afiladas
marchando sobre los restos de un sueño.

El cartón cruje como una lengua viva,
los pliegues se abren en destellos de fuego,
y en el aire arde una ciudad de cajas.
No destruye por odio,
sino por hambre de entenderlo todo.

Cada paso levanta polvo y memoria,
cada copia lleva una duda en el pecho.
Unumi no habla, observa.
Su ruido es la pregunta sin respuesta,
su cuerpo, una promesa que se desintegra.

Entre el desastre y la ternura
queda una sola verdad:
soñar también deja ruinas.